Era un jardin sombrio y humedo, cuyos muros de piedra estaban cubiertos de hiedra. Cada rincon parecia sacado de un cuento de hadas:¨una puerta en cuyo surcos nacian tomates, zanahorias, patatas y lechugas daba color al rincon; en el otro, unas higueras, unos almendros y unos manzanos, perfectamente halineados de forma exagonal, organizaban el pequeño terreno del fondo; mas cerca zigzagueante camaino, un pequeño estanque inuhndaba una ondonada donde un pequeño motor hidromecanico movia un molino de agua...
Todo hera hidilico en aquel remanso de paz en el que mas variadadas clases de pajaros habian fijado su hogar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario